Historia

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), fundado en 1939, es el heredero de la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), creada en 1907 y cuyo primer presidente fue Santiago Ramón y Cajal. El CSIC continuó liderando la actividad investigadora en España, aunque, a diferencia de su predecesora, dio mayor peso a la ciencia aplicada.


A principios de 1938, en plena Guerra Civil, el gobierno de Franco anunció la supresión de la Junta para Ampliación de Estudios y la transferencia de la mayor parte de sus competencias al Instituto de España. Meses más tarde, en 1939, se redefine el proyecto mediante la creación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que asume los locales y las competencias de la JAE.

En 1942 se produjo la primera modificación en la Ley fundacional, que estableció el sistema de colaboración con las universidades y permitió la creación de institutos mixtos con estas. En 1945 se aprobó la creación de las primeras plazas de personal propio de investigación y de apoyo.

Esculturas Cajal y Ochoa

Durante los años 60 y 70 el CSIC continuó extendiéndose por toda la geografía española con la creación de centros e institutos de investigación y abrió la primera sede fuera de nuestras fronteras, la Delegación del CSIC en Roma.

A finales de 1977, recuperado ya el sistema democrático en España, se publica un nuevo reglamento que supone una ruptura con la etapa anterior y se convierte en el texto sobre el que se han articulado todas las reglamentaciones posteriores.