Los Premios CSIC-Fundación BBVA celebran el valor de la comunicación científica para crear un entorno cívico más racional y reforzar la calidad de las instituciones públicas
En la categoría de periodistas el premio se ha concedido a Josep Corbella y en la categoría de investigadores se ha reconocido a Carlos Briones
En la categoría de periodistas el premio se ha concedido a Josep Corbella y en la categoría de investigadores se ha reconocido a Carlos Briones
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y la Fundación BBVA han celebrado la entrega de la V Edición Premios y Ayudas CSIC–Fundación BBVA de Comunicación Científica, en la que se ha celebrado el valor de la comunicación científica – incluyendo la contribución de las ciencias sociales y las humanidades – para difundir el mejor conocimiento y aportar las herramientas cognitivas que necesitan los individuos y la sociedad en su conjunto para abordar los complejos desafíos del presente.
“La comunicación científica no es una actividad tangencial, sino que contribuye de manera central a crear un entorno cívico más racional e influye significativamente en la calidad de nuestros valores e instituciones públicas”, ha resaltado el director de la Fundación BBVA, Rafael Pardo, en el discurso que ha pronunciado durante la ceremonia celebrada este pasado martes en el Salón de Actos de la sede central del CSIC, en Madrid. “La cultura científica que difunden periodistas especializados e investigadores como los que distinguen estos premios estimula la curiosidad, contribuye a formar criterio para adoptar las mejores decisiones, amplía las fronteras del GPS mental con el que todos nos orientamos y, en definitiva, da soporte a la racionalidad de nuestra sociedad en un contexto particularmente complejo, donde la polarización ideológica opera como filtro distorsionador de la objetividad y la evidencia, base del consenso cívico”.
Desde esta óptica, el director de la Fundación BBVA ha resaltado que “seguimos teniendo una cultura científica amputada, una cultura científica donde el conocimiento aportado por las ciencias sociales y las humanidades recibe una atención insuficiente en los medios”, y ha defendido le necesidad de “corregir esta anomalía” para afrontar adecuadamente los desafíos del mundo actual.
Por su parte, la presidenta del CSIC, Eloísa del Pino, ha destacado que “comunicar ciencia no es adornarla ni simplificarla. Es construir el puente que permite que el conocimiento se convierta en cultura cívica. Es dar a los datos un contexto, a los descubrimientos un significado y al rigor una voz capaz de ser escuchada”.
Los galardonados con los Premios CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica, ha concluido la doctora del Pino, “representan, desde trayectorias distintas, una misma convicción: que la ciencia no es únicamente un conjunto de resultados. Es una aventura intelectual y humana que merece ser compartida”.
En la categoría de periodistas especializados en comunicación científica, el premio se ha otorgado a Josep Corbella, redactor especializado en ciencia de La Vanguardia desde hace tres décadas, por “una larga trayectoria dedicada a la comunicación científica y su liderazgo, que ha convertido este contenido en un área esencial en un medio de amplio impacto”, según el jurado. A lo largo de su dilatada carrera profesional, Corbella “no solo ha consolidado la información diaria en ciencia” a través de la edición impresa de La Vanguardia, sino que “también ha impulsado formatos y canales innovadores”, como Big Vang –el portal dedicado a la actualidad científica en la web del mismo diario–, ”adaptándose a las sucesivas transformaciones que han vivido los medios de comunicación, contando con un acceso directo a las fuentes científicas, lo que ha servido para garantizar el rigor de su trabajo”.
En la categoría dirigida a investigadores que contribuyen a la difusión del conocimiento a la sociedad, el galardón ha reconocido a Carlos Briones, científico del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), por “haber logrado transmitir en un tono accesible y atractivo los misterios sobre el Universo y el origen de la vida a una amplia audiencia a partir de su sólida formación científica”. Bioquímico y biólogo molecular de formación, y actualmente coordinador del Grupo de Evolución Molecular, Mundo RNA y Biosensores del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), entre su producción como divulgador destacan sus libros ¿Estamos solos? En busca de otras vidas en el cosmos (2020) y A bordo de tu curiosidad (2024), así como sus más de 700 conferencias, colaboraciones con los principales medios de comunicación en prensa, televisión y radio, y el amplio seguimiento que han logrado sus cuentas en redes sociales.
Durante la ceremonia también se han entregado los diplomas de las Ayudas CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica, que en esta quinta edición se han concedido a Carmen Gómez-Fayrén de las Heras y Beatriz Vallejo Jurado. Estas Ayudas permiten realizar estancias a lo largo de un año en institutos, laboratorios y centros del CSIC para conocer de manera directa todo el proceso de investigación y, de esta forma, reforzar su especialización en comunicación científica.
Tanto los dos Premios –dotados cada uno de ellos con 40.000 euros– como las dos Ayudas –dotadas con 35.000 euros cada una– forman parte del Programa de Impulso a la Comunicación Científica creado en 2021 por el CSIC y la Fundación BBVA. Su objetivo es reconocer e incentivar el trabajo indispensable de los periodistas y comunicadores que informan de manera rigurosa y atractiva sobre los avances de la ciencia, así como mejorar la formación en este campo decisivo para la cultura científica de la sociedad.
Josep Corbella: Periodismo científico frente a los ataques de “ideologías irracionalistas”
En su discurso, Josep Corbella ha reivindicado el papel imprescindible del periodismo científico en “un contexto adverso” donde “la ciencia y la comunicación de la ciencia están siendo atacadas por parte de ideologías irracionalistas”. Además, la situación actual es todavía más compleja por el hecho de que “la ciencia se está viendo debilitada también por la pasividad de los ciudadanos, que muchas veces preferimos la distracción a la concentración y la gratificación inmediata a la recompensa del esfuerzo”.
Frente a estos enormes desafíos, Corbella ha defendido que “los profesionales de la comunicación científica tenemos la responsabilidad de velar por el bien común”, ayudando a los ciudadanos a tomar las mejores decisiones posibles sobre cuestiones que les afectan, como la prevención de enfermedades y la preservación del medio ambiente. Al mismo tiempo, el periodista galardonado ha puesto el foco sobre la función que considera “más importante” de la comunicación científica: su capacidad para transmitir “una manera de razonar” y “un lenguaje de consenso que nos permite ponernos de acuerdo sobre datos y razonamientos reproducibles y comprobables”. Si una sociedad “cuestiona las evidencias científicas, y descuida la comunicación científica” –ha recalcado– “se está privando de este lenguaje de consenso y le será más difícil, o imposible, resolver sus conflictos”.
Por todo ello, Corbella ha concluido que “tenemos que dar respuesta al interés que la sociedad tiene por la ciencia en lenguajes adaptados a los nuevos hábitos de consumo de información de los ciudadanos, y hacerlo sin sacrificar los matices inherentes al razonamiento científico. Rendirse porque es difícil no es una opción. O somos capaces de transmitir los mensajes en lenguajes atractivos o los mensajes no serán escuchados”.
Carlos Briones: El valor cultural de la ciencia, una “luz en medio de la oscuridad”
Por su parte, Carlos Briones también ha hecho hincapié en la importancia crucial de la comunicación científica en un momento en que han resurgido en la sociedad corrientes que ponen en duda la evidencia científica: “Vivimos una época en la que divulgar la ciencia y fomentar el pensamiento crítico no supone un lujo, ni siquiera una opción: es una necesidad. Porque nos rodean el negacionismo científico e histórico, los bulos, las pseudociencias absurdas y las pseudoterapias letales”.
Para el investigador galardonado, más allá de sus resultados, los modos de pensar y razonar de la ciencia tienen un inmenso valor cultural y educativo para el conjunto de la sociedad: “Nos enseña a hacernos preguntas, a dudar, a huir de los dogmas y del pensamiento único, a cambiar de opinión cuando las evidencias lo requieren. Y también nos lleva a decir con frecuencia algo que nunca responden las ya omnipresentes inteligencias artificiales: ‘no lo sé’”.
Briones, en definitiva, ha defendido una visión “humanista” de la ciencia, que nos lleva “a interrogarnos sobre nuestro papel en el cosmos, por quiénes somos, de dónde venimos”, y desde esta óptica ha concluido que la tarea más importante de los comunicadores científicas es “encender cada día (como nos enseñó Carl Sagan) una luz en medio de la oscuridad… y confiar en que alguien, al verla, decida seguir caminando por la senda del conocimiento”.
Ayudas CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica
Durante la ceremonia también se han entregado los diplomas a las dos beneficiarias de las Ayudas CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica, que realizarán sendos itinerarios en centros del CSIC durante el próximo año.
Tras graduarse en Física por la Universidad de Murcia, y obtener tanto un Máster como un Doctorado en Física Teórica por el Instituto de Física Teórica (IFT, UAM/CSIC, Madrid), el objetivo de Carmen Gómez-Fayrén es dedicarse a la difusión pública de la ciencia para “acercar la investigación a la sociedad, transmitiendo no solo los resultados científicos, sino también el proceso mediante el que se construye el conocimiento”. Aunque su formación se ha desarrollado principalmente en el ámbito de la Física Teórica, quiere aprovechar la oportunidad que le brinda la Ayuda para acercarse a centros del CSIC que le permitan conocer distintas formas de comunicar la ciencia y “comprender mejor cómo adaptar los mensajes a públicos diversos”: el Instituto de Geociencias; el Museo Nacional de Ciencias Naturales; el Instituto de Astrofísica de Andalucía; y el Instituto de Gestión de la Innovación y del Conocimiento.
Graduada en Química y Ciencias Ambientales y Máster en Educación con especialidad en Física y Química por la Universidad de Cádiz, Beatriz Vallejo Jurado ha focalizado su formación científica en el estudio del exposoma – los factores ambientales – su impacto sobre la salud. “Somos un conjunto indivisible”, afirma, “por lo que es necesario romper con la ciencia estanca para abordar la salud de forma integral”. Los centros escogidos para su itinerario formativo abarcan diferentes disciplinas que contribuyen a prevenir enfermedades: desde el estudio del metabolismo y la función mitocondrial en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, en Sevilla, pasando por el estudio del cerebro y el estrés en el Instituto de Neurociencias de Alicante, conectándolo con el eje intestino-cerebro en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN), en Madrid, y cerrando el ciclo en el Instituto de Biología Funcional y Genómica, en Salamanca.
Comisión Evaluadora
La comisión evaluadora de los Premios y Ayudas CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica ha estado presidida por Eloísa del Pino, presidenta, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y ha contado como vocales con Rafael Pardo, director de la Fundación BBVA; Silvia Churruca, directora de Comunicación y Relaciones Instituciones de la Fundación BBVA; Ángel Díaz, periodista especializado en Ciencia del diario El Mundo; Pura Fernández, vicepresidenta adjunta de Cultura Científica y Ciencia Ciudadana del CSIC; Eva Herrero, vicerrectora adjunta de Formación Permanente y Empleabilidad y profesora titular de Periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid; Alberto Jiménez-Schuhmacher, jefe del Grupo de Oncología Molecular y coordinador del Programa de Inmunidad, Cáncer y Enfermedades de Origen Infeccioso del Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón (IIS Aragón); José María Martell, vicepresidente de Investigación Científica y Técnica del CSIC; María Henar Miguélez, catedrática de Ingeniería Mecánica de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad Carlos III de Madrid; Jaime Prats, responsable de Comunicación Institucional del CSIC; José Manuel Sánchez Ron, catedrático emérito de Historia de la Ciencia de la Universidad Autónoma de Madrid y académico de la Real Academia Española; y Licia Verde, profesora ICREA del Instituto de Ciencias del Cosmos de la Universitat de Barcelona.
Sobre las instituciones organizadoras
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) es un Organismo Público de Investigación autónomo, de carácter multisectorial y multidisciplinar, con personalidad jurídica y patrimonio propios, con implantación en toda España y proyección internacional, y tiene entre sus funciones el fomento, la coordinación, el desarrollo y la difusión de la investigación científica y tecnológica, de carácter multidisciplinar, con el fin de contribuir al avance del conocimiento y al desarrollo económico, social y cultural, así como a la formación de personal y al asesoramiento a entidades públicas y privadas en estas materias.
La Fundación BBVA es expresión del compromiso del Grupo BBVA con el impulso del conocimiento, la tecnología y la innovación, entendidos como una de las vías más eficaces para ampliar las oportunidades individuales y colectivas y preservar la vida en la Tierra. Su actividad se centra en el apoyo a la investigación científica a través de proyectos de investigación, becas, colaboración con instituciones científicas, el reconocimiento del talento a través de distintas familias de premios propios y en colaboración con sociedades científicas, así como en la difusión del conocimiento y la cultura a la sociedad.
CSIC Comunicación / Fundación BBVA
comunicacion@csic.es
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