El CSIC reúne a un millar de trabajadores en Madrid para repasar los hitos del organismo y sus retos futuros

El II Encuentro del CSIC, clausurado por la ministra de Ciencia e Innovación, desgranó los proyectos nacionales e internacionales del organismo

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Monday, 20 June, 2022

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) reunió el pasado viernes, 17 de junio, en Madrid a cerca de 1.200 trabajadores procedentes de sus 120 centros en el II Encuentro del CSIC, un evento en el que personal investigador, técnico y gestor repasó los hitos del organismo en los últimos años y planteó los retos futuros de la institución. En el encuentro se mostraron algunas líneas estratégicas, como la creación de las plataformas temáticas interdisciplinares o las conexiones de investigación, que reforzarán la coordinación de los equipos del organismo. El acto fue inaugurado por la presidenta del CSIC, Rosa Menéndez, y clausurado por la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant.

Durante el encuentro se anunció que los test serológicos para la covid-19 desarrollados en el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC serán producidos en Suráfrica gracias al acuerdo firmado por el CSIC y la iniciativa C-TAP de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se trata de un hito internacional, al ser el CSIC el primer organismo de investigación que licencia libremente sus tecnologías para la covid-19.

“En estos cuatro años hemos demostrado el poder de la ciencia. Quiero que este encuentro sea un momento de celebración por todo lo que hemos conseguido, pero también de refuerzo mutuo para afrontar lo que viene”, señaló la presidenta del CSIC al comentar el Plan Estratégico del CSIC 2025.

“Hemos renacido. Sin el esfuerzo y generosidad de cada uno de vosotros y vosotras nunca hubiésemos llegado a donde estamos”, destacó la presidenta, antes de indicar que el organismo cuenta con un nuevo plan de acción. “La estrategia plantea nuevos retos de cambio para afrontar mejor los desafíos globales, para lo que estamos dispuestos a incorporar talento”, añadió.

La presidenta detalló los cinco retos del plan de acción para la Estrategia CSIC 2025. La colaboración para afrontar retos globales; la atracción y retención de talento; capacidad de generar trabajos de impacto; mayor visibilidad internacional; y refuerzo de la confianza de la sociedad en la ciencia.

El II Encuentro CSIC subrayó los esfuerzos de los equipos del CSIC durante la pandemia de covid-19 y durante la erupción del volcán de La Palma. Otro reto importante ha sido la integración de tres organismos de investigación: el Instituto Español de Oceanografía (IEO), el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA).

Investigación en La Palma

La jornada comenzó con la sesión dedicada al trabajo del CSIC durante la erupción de La Palma. En la sesión intervino Manuel Nogales, delegado institucional en Canarias, que explicó su labor como coordinador de la actuación del CSIC en la zona y facilitó el desplazamiento de medios humanos y materiales a La Palma. Destacó el apoyo que prestó el personal del CSIC al Pevolca, cuando la integración del IGME-CSIC y el IEO-CSIC fue clave para gestionar la crisis.

“Nuestro papel se desarrolló en un contexto cambiante, muy complejo y hubo que tener flexibilidad e imaginación. Trabajar en equipo fue clave y también transmitir tranquilidad a la sociedad”, afirmó Nogales. “La gente entendió la importancia de tener a los científicos en primera línea y el valor de disponer de una buena plantilla de funcionarios públicos”, resaltó.

Inés Galindo, científica del IGME, incidió en que el trabajo de los equipos en la zona está “demostrando que la labor del CSIC es un pilar básico para resolver problemas de la sociedad y que los riesgos geológicos son clave”.

Con la llegada de la lava al mar, el IEO-CSIC trasladó a sus científicos a La Palma a bordo de los buques Ángeles Alvariño y Ramón Margalef, que recogieron muestras y estudiaron el ecosistema marino. Eugenio Fraile, investigador del IEO-CSIC, subrayó: “Nuestra presencia frente a las costas de La Palma fue fundamental; era donde debíamos estar. Fueron 32 días de presencia en la zona y un trabajo durante 24 horas, siete días a la semana. Hemos aportado un enorme conocimiento científico a la gestión de la emergencia y continuaremos haciendo lo que mejor sabemos hacer: ciencia de calidad para enfrentarnos a una nueva crisis volcánica en Canarias”, dijo Fraile.

Nuevos edificios

La sesión dedicada a los nuevos edificios del CSIC recorrió desde la neurociencia hasta las ciencias del patrimonio. Destacan, por ejemplo, las instalaciones del nuevo Centro Internacional de Neurociencias Cajal (CINC), en Alcalá de Henares (Madrid), y del Instituto de Ciencias del Patrimonio (INCIPIT), en Santiago de Compostela.

Felipe Criado, director del INCIPIT, dijo: “La arquitectura final es la materialización de nuestra filosofía y valores compartidos. Está modelada y adaptada a la cadena de valor de nuestra práctica científica”, aseguró.

Matilde Barón, de la Estación Experimental del Zaidín (EEZ), en Granada, que investiga en biotecnología para una agricultura y ganadería sostenibles, destacó la relevancia del nuevo edificio: la Casa Roja, con 30 nuevos laboratorios. “Nuestra presidenta inauguró una Casa Roja donde podemos trabajar todos de una forma más cómoda”, dijo Barón.

María Fernández, delegada del CSIC en Asturias, señaló que la nueva sede del Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA), en Oviedo, permitirá un entorno más eficaz para el estudio de áreas como la microbiota intestinal y la mejora de quesos y otros lácteos.

Infraestructuras nacionales e internacionales

La sesión dedicada las infraestructuras en las que trabaja el CSIC abordó las 12 Infraestructuras Científicas y Técnicas Singulares (ICTS) y las 22 infraestructuras internacionales del foro europeo ESFRI.

Jesús Aceituno, director del Observatorio de Calar Alto, una ICTS operada por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) de Granada, habló de la importancia de estas instalaciones dedicadas a la investigación astrofísica, que cuentan con más de 40 años.

Otra de las infraestructuras singulares del CSIC es su flota de buques oceanográficos. Destacan el Hespérides, gestionado por la Unidad de Tecnología Marina (UTM), y el Sarmiento de Gamboa. El IEO ha comenzado a construir el Odón de Buen, el mayor buque oceanográfico de la flota española. Jordi Sorribas, director de UTM-CSIC, destacó que “tanto los buques como las bases antárticas son el paradigma de ICTS distribuidas”.

Eloy Revilla, director de la Estación Biológica de Doñana, repasó el trabajo de la Reserva Biológica de Doñana, una de las grandes infraestructuras del CSIC. Entre sus logros destacan los sistemas de sensores de vanguardia para el seguimiento de la vida silvestre. Doñana es un laboratorio de campo único para estudiar la biodiversidad.

Montserrat Torné, presidenta de la Comisión para Coordinación de ICTS/IEI, explicó que todas estas infraestructuras “son el paradigma de la ciencia colaborativa” y mencionó que la participación del organismo se ha reforzado mediante la elaboración del Plan Estratégico de Grandes Infraestructuras del CSIC.

Cultura y ciencia ciudadana

La sesión dedicada a la Cultura Científica contó con Pura Fernández, vicepresidenta adjunta de Cultura Científica y Ciencia Ciudadana del CSIC. “Hace poco iniciamos una nueva etapa, basada en tres pilares: ciencia ciudadana, cultura científica y Editorial CSIC. Hemos creado grandes proyectos y otros nuevos, como la newsletter que hemos lanzado recientemente”, señaló. La delegada del CSIC en Andalucía, Margarita Paneque, y el delegado en Galicia, Javier Rey, comentaron el impulso a los entornos de divulgación de la Casa de la Ciencia de Sevilla y la Casa de la Ciencia de Galicia, respectivamente.

De los laboratorios al mercado

La sesión dedicada a la innovación abordó la labor del CSIC para que los resultados generados en los laboratorios lleguen a la sociedad convertidos en productos y servicios que mejoren el bienestar social y el crecimiento económico. El organismo ha logrado varios hitos en innovación en los últimos años, en biotecnología, robótica, nuevos materiales y energías renovables, que han llegado a las empresas.

“Hoy en día son los distintos modelos científico-técnicos los que compiten entre sí y estos están basados en una ciencia excelente. Además, las empresas que mejoran nuestro país se basan en una ciencia de calidad básica”, afirmó Ramón Torrecillas, director de la Fundación General CSIC (FGCSIC).

Ana Castro, vicepresidenta adjunta de Transferencia del Conocimiento (VATC), hizo referencia al compromiso del organismo para mantener protegidas sus tecnologías. Castro subrayó el esfuerzo de la organización para “apoyar proyectos nuevos y ambiciosos” y mencionó la importancia de haber transferido una tecnología relacionada con la covid-19, los test de anticuerpos del CNB-CSIC, para que pueda ser producida libremente en países en vías de desarrollo. “Hemos reforzado el apoyo al desarrollo de vacunas y fomentado el emprendimiento. Quiero reflejar también el trabajo interdepartamental del CSIC a la hora de fomentar la colaboración público-privada”.

Conrado Rillo, director del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA) se dirigió a los científicos: “Atreveos a ir hacia la innovación, atreveos a publicar y a proteger los resultados”. Asimismo, Nora Ventosa, investigadora del Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona (ICMAB), habló de la importancia de las empresas de base tecnológicas (EBT), “que juegan un importante papel en el avance hacia la clínica”.

El trabajo del CSIC durante la pandemia

La sesión dedicada a la covid-19 abordó la relevancia de la Plataforma Temática Interdisciplinar (PTI) Salud Global, en la que colaboran más de 330 grupos de investigación de diferentes especialidades.

La viróloga Margarita del Val, coordinadora de la plataforma, valoró el conocimiento acumulado para afrontar nuevas amenazas: “Utilizamos el bagaje que teníamos sobre otras enfermedades para luchar contra el coronavirus. La PTI se enfoca hacia el futuro por su potencial disruptivo en enfermedades infecciosas y en el estudio de nuevas zoonosis”, indicó.

El investigador del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO) Antonio Alcamí habló del valor del CSIC a la hora de comunicar a la sociedad que el coronavirus se transmite por el aire.

Javier Maira, responsable del departamento de comercialización en la VATC del CSIC, afirmó que “fue fundamental que las tecnologías llegasen en condiciones justas y a tiempo”. Maira anunció que los test serológicos del CSIC se van a fabricar en África.

Mar Valés, investigadora del equipo del CNB que desarrolló los test de anticuerpos, señaló: “Cuando estalló la crisis, todo el mundo tenía ganas de colaborar. Sin las donaciones privadas y la flexibilidad que nos aportaron nuestros gestores, no hubiera sido posible”.

Plan estratégico del CSIC

La sesión dedicada al Plan Estratégico 2022-2025 contó con las intervenciones de Jesús Marco, vicepresidente de Investigación Científica y Técnica; José María Calleja, vicepresidente adjunto de Relaciones Institucionales; Alberto Sereno, secretario general del CSIC; y Ángeles Gómez, vicepresidenta de Relaciones Internacionales.

Marco detalló algunas de las actuaciones de los últimos años, como la creación de las Áreas Globales del CSIC y las iniciativas de mecenazgo. Además, aseguró: “Tenemos que mejorar nuestra formación y papel como formadores. Para ello, estamos impulsando la elaboración de libros técnicos”.

Por su parte, Calleja mencionó dos actuaciones internas: la norma para la organización científica de los institutos y la integración de los centros nacionales. Externamente, el CSIC ha trabajado también en la puesta a punto de la relación con las universidades, en un modelo para mejorar la colaboración con los institutos mixtos del organismo. “Tenemos que lograr que el CSIC sea un agente con el que cuenten y que su estructura sea flexible interna y externamente”, destacó.

“Como ha mencionado antes Felipe Criado, para construir hay que soñar, para soñar hay que construir. Precisamente, gestionar este CSIC es construirlo entre todos. Hemos podido trabajar en mejorar los recursos y modelos de gestión y nos hemos preparado para lo que viene”, afirmó Sereno.

Gómez profundizó en algunos de los proyectos del programa marco europeo liderados o con participación de científicos del organismo. “¿Cuál es el reto ahora? Hacer que las personas que hacen ciencia en Europa vengan al CSIC. Debemos mejorar nuestra participación en estas acciones y mejorar nuestra visibilidad y posicionamiento internacional”, señaló.

Integración de los centros nacionales

La sesión dedicada a los nuevos centros nacionales integrados en el CSIC (IEO, IGME e INIA) subrayó que gracias a ellos el CSIC ha aumentado sus capacidades científicas.

Javier Ruiz, director del IEO-CSIC, explicó las ventajas de la integración. “Somos el 5% del personal del CSIC e incorporamos centros oceanográficos de toda España. Además, contamos con una cultura y estructura fuertes. Todas estas fortalezas hacen al CSIC más fuerte”, subrayó.

Ana María Alonso, directora del IGME-CSIC, aseguró que la misión de su instituto, dedicado al estudio de la ciencia y tecnología terrestres, “aporta un gran valor añadido al organismo”, porque supone “crear sinergias y generar equipos multidisciplinares”.

Esther Esteban, directora del INIA, que investiga en innovación agraria y agroalimentaria, indicó que el CSIC gana personal (el INIA es ahora su centro más grande), nuevas infraestructuras y un nuevo papel en el asesoramiento a los ministerios.

Nuevos instrumentos y el Plan de Recuperación

La sesión dedicada a los fondos que ofrece el Plan de Recuperación a la investigación abordó el nuevo instrumento de coordinación del CSIC, las Plataformas Temáticas Interdisciplinares. Victoria Moreno, vicepresidenta adjunta de Áreas Científico-Técnicas del CSIC, definió las plataformas como un nuevo instrumento de investigación e innovación para potenciar las sinergias del organismo. Las PTI coordinan equipos de investigación, empresas y administraciones para resolver desafíos sociales en un plazo concreto.

“Las PTI han sido clave para afrontar el Plan de Recuperación impulsado por el Gobierno y la Unión Europea, no solo para canalizar los fondos europeos, sino también para ayudar a reparar los daños provocados por la crisis de la covid-19 y construir un futuro más sostenible y con mayor colaboración público-privada”, destacó Moreno.

Finalmente, la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, clausuró las sesiones y subrayó que el CSIC “ha respondido con creces a los retos del presente, en un contexto de incertidumbre y de crisis”. “Soy consciente de las dificultades, pero también de las posibilidades”, aseguró. E indicó tres ámbitos en los que se pretende actuar “de manera inmediata”: mejora de condiciones laborales, menos carga burocrática y administrativa para investigadores e investigadoras y repensar las estructuras organizativas y de gobernanza.

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La presidenta del CSIC, Rosa Menéndez, durante el II Encuentro CSIC. / Vinca Page / CSIC Protocolo