'Saber un montón del romanticismo inglés y ser un inculto en ciencia no es de recibo'

'Saber un montón del romanticismo inglés y ser un inculto en ciencia no es de recibo'
El zoólogo Rafael Zardoya, coordinador del libro 'El árbol de la vida' (MNCN-CSIC), en la nueva entrega de 'Protagonistas de la ciencia'

CULTURA CIENTÍFICA. 24/07/2013

Peces, anfibios y moluscos son la materia prima con la que trabaja Rafael Zardoya. Investigador en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, este zoólogo estudia los procesos evolutivos que generan la diversidad biológica utilizando métodos de reconstrucción filogenética y datos de secuencias genómicas. Recientemente ha coordinado el libro El árbol de la vida: sistémica y evolución de los seres vivos (MNCN-CSIC), en el que 50 científicos relatan la evolución de la vida reconstruyendo las relaciones de parentesco de los seres vivos. Las opiniones de Zardoya centran este nuevo capítulo de 'Protagonistas de la ciencia’, el  espacio en el que diferentes investigadores del CSIC reflexionan sobre la situación de la ciencia y la importancia de divulgarla a la ciudadanía. ¿Qué implica para una sociedad tener más o menos cultura científica? ¿Cuáles son las dificultades que tienen los científicos para divulgar su actividad? ¿Cómo se compagina la dedicación a la ciencia con la vida personal? Sus opiniones tratarán de dar respuesta a estas y otras cuestiones. Estas charlas se enmarcaron en la Feria del Libro 2013, concretamente en el ciclo de conferencias ‘Científicos en la Feria’ y en las presentaciones de varios libros publicados por la Editorial CSIC.

Un grupo de estudiantes de Bachillerato siguió con atención la conferencia que dio Rafael Zardoya sobre el origen y evolución de los vertebrados terrestres. Entusiasta de la divulgación, este científico concibe la ciencia como una parte más de la cultura. "No puede uno vanagloriarse de saber un montón del romanticismo inglés y a la vez no tener vergüenza en admitir que es un inculto en ciencia", sostiene.

rafael zardoya

El zoólogo Rafael Zardoya, durante la conferencia que dio en la Feria del Libro de Madrid.

¿Por qué has participado en este ciclo de conferencias?

Todos los que hemos venido aquí tenemos la necesidad de divulgar, de conectar con la sociedad, que es la que financia nuestras investigaciones. No conozco a ningún investigador que se niegue a esto. En general, las veces que no se hace divulgación es porque se piensa que no se tienen las capacidades necesarias para conectar con el público, no porque no se quiera.

Pero hay investigadores más predispuestos que otros y no hay demasiado apoyo a esta actividad, ¿no?

Sí, pero esa predisposición creo que está en parte correlacionada también con la calidad de la investigación. Cuando ves investigadores exitosos, con calidad, de ámbito internacional, también son buenos divulgadores o intentan serlo. Suele coincidir. Los que quieren ser buenos investigadores entienden que una faceta más que tienen que cultivar es la divulgación.

¿Por qué consideras que es importante trasladar el conocimiento científico a la sociedad?

Por un lado, porque hay que devolver a la sociedad lo que te ha dado. Te pide que hagas unas investigaciones y luego se las tienes que contar. Y segundo, porque yo concibo la ciencia como una parte más de la cultura de una persona. No puede uno vanagloriarse de saber un montón del romanticismo inglés y a la vez no tener vergüenza en admitir que es un inculto en ciencia. Por ejemplo, saber que las aves son dinosaurios que no se han extinguido es parte de la cultura de una persona.

Dices que la ciencia es una parte más de la cultura, pero en España, para gran parte de la población, la ciencia y el trabajo de los científicos son bastante desconocidos.

Cada vez menos. Cada vez la sociedad intenta entender más la ciencia. Evidentemente no tiene por qué saber complejas ecuaciones matemáticas. Pero, por ejemplo, en aspectos biomédicos, la gente te dice: “Me ha subido tantos miligramos decilitro los niveles de colesterol”. Está usando ya términos científicos. Cuando afecta a la salud, bien que se aprende rápidamente. Para otras cosas tiene que ser igual.

Históricamente, ¿cuánto es culpa nuestra, de los científicos, y cuánto de la sociedad? Pues a partes iguales. No nos tenemos que echar toda la culpa de haber sido malos divulgadores, sino que también a la sociedad española o a los que la dirigen, por los motivos históricos que sean, les está costando más que a otros. Veo una clara diferencia entre los países anglosajones y los de cultura latina. Hace tiempo que se perdió la estructura educativa de enseñar ciencia y se perdió más en la cultura latina que en la anglosajona, pero como ahora vivimos en un mundo global, esto debería cambiar.

Señalas que está habiendo un cambio de tendencia en España, pero las encuestas apuntan a que seguimos peor en cultura científica que otros países europeos o que EEUU. ¿Crees que eso también tiene algo que ver con que vuestra profesión no esté muy valorada?

Sí, porque en el pasado podíamos achacarlo tanto a un no interés de los gobernantes de la sociedad como a una no disposición a divulgar de los científicos. Pero hoy en día la mayoría de nosotros ha estado en el extranjero y allí te piden divulgar, así que se te quita cualquier vergüenza e intentas llegar a cuanto más público mejor. Por tanto, cuando vuelves ya no tienes ningún problema en divulgar. Entonces, si ya no somos nosotros...

   "A veces, como algo ha sido descubierto por un español, ya es suficiente para darle publicidad"
    

¿Cuál es la explicación?

En el contexto actual es muy fácil decir: no hay un ministerio de Ciencia, etc. Pero ya no es solo el contexto actual; en general las noticias científicas, lo que hacemos los científicos, quedan siempre muy diseminadas entre el resto de la información. No hay un ministerio de Ciencia pero tampoco hay una sección de Ciencia en ningún periódico; hay una sección de Sociedad y dentro vienen las informaciones sobre ciencia, a veces hay algunos cuadernillos especiales... Pero no existe una sección como tal, no se le da importancia. Y lo mismo cuando ves el telediario o en la radio. Es una parte más: como ya no tenemos más, para el relleno. Y luego, cuando se seleccionan esas noticias, muchas veces falta un criterio respecto a qué noticias son realmente importantes en el avance de la ciencia y qué cosas son totalmente accesorias. A veces, como algo ha sido descubierto por un español, ya es suficiente para darle publicidad.

   "No quiero decir que tenga que haber un científico en un medio de comunicación, pero sí gente que tenga criterio y sepa llamar a los expertos para contrastar una noticia"
    
    

¿Se busca el impacto mediático aunque la información no tenga relevancia científica?

Sí. Y eso también puede llegar a saturar a la gente, que escucha cosas y no tiene capacidad de distinguir qué cambios son realmente importantes y cuáles no. Si no hay ese filtro puede ocurrir que hoy te den la noticia de que han clonado un humano y dentro de dos semanas te digan que no, que todo es mentira.

Así que también pones el acento en un mal tratamiento de la información científica por parte de los medios.

En una falta de criterio, falta de especialización científica. No quiero decir que tenga que haber un científico en un medio de comunicación, pero sí gente que tenga criterio al respecto y que también sepa llamar a los expertos para contrastar una noticia.

   "¿Por qué es importante conocer la ciencia? Porque a veces tienes que tomar decisiones en la vida que, aunque no lo creas, tienen una base científica"
    
    

¿Y por qué en España es más difícil o menos exitosa la divulgación? Algunos investigadores apuntan por ejemplo a que esta actividad no puntúa en el currículum, frente a otros países de nuestro entorno.

En mi caso personal, eso no es un factor de peso. Hay muchas cosas en ciencia, incluida la divulgación, que las hacemos por vocación. ¿Que podrían estar mejor pagadas? Sí. Pero cada uno hace las cosas por lo que las tiene que hacer. Si se valorara más en el currículum, ¿habría más divulgación? Pues yo creo que no por lo que te he dicho antes, porque la divulgación viene asociada a una buena investigación. La gente que es buena investigadora es la primera interesada en divulgar a la sociedad.

   "Desde que acabas la carrera a los 21 o 22 años, hoy en día es probable que hasta los 40 y tantos no tengas un trabajo más o menos fijo"
    
    

¿Lo ligas más a eso que a tener una serie de incentivos?

Sí. Si alguno tiene un incentivo especial para divulgar, igual luego no tiene una ciencia que divulgar y divulga algo que no es de interés o que es de terceros. En divulgación se puede compaginar lo que es investigación tuya propia con investigación general, pero si hablas siempre de terceros, ya no es divulgación, no es lo que estamos haciendo aquí. Aquí hemos acercado a los científicos para que expliquen lo que están haciendo a los estudiantes y despertar su interés o quizás su vocación.

Relacionas entonces la divulgación con dos aspectos: la vocación y la existencia de buenas investigaciones.

Sí. Me gustaría que estuviera mejor valorada, pero no necesariamente con dinero. A veces el premio puede ser que un público salga muy contento y haga muchas preguntas, o que hayas divulgado a los medios de comunicación y luego lo recojan. Porque a mí me ha pasado tener una entrevista, durante un buen rato, y luego por motivos de actualidad la noticia desaparece, no la emiten nunca. Es decir, es para rellenar huecos. Sería gratificante simplemente que la pusieran y alguien la viera.

¿Estarías de acuerdo con que cualquier sociedad, a mayor conocimiento científico, más capacitada estará para tomar decisiones y adaptarse a los cambios?

Seguro que es así. Pero eso va ligado al concepto de cultura en general, no solo a la científica. ¿Por qué es importante conocer la historia propia o del mundo? Para no caer en los mismos errores. ¿Por qué es importante conocer la ciencia? Porque a veces tienes que tomar decisiones en la vida que, aunque no lo creas, tienen una base científica. Cuanto más conocedor seas de esa ciencia que está por debajo de la toma de decisión, más correcta será tu decisión y no necesitarás fiarte tanto de lo que te digan otros, porque tendrás tu propio criterio.

Incluso la capacidad de formularte preguntas tiene que ver con el método científico, con esa capacidad de cuestionar todo y no recibir pasivamente información.

Correcto. El científico siempre se está formulando hipótesis y contrastándolas con la experiencia. Uno dice: “Si me tiro a un metro del suelo no me voy a hacer daño, a dos metros tampoco, pero a 10 puede que sí”. Eso lo hace de forma natural un niño. El problema es que luego, a medida que los problemas se hacen más complejos, hay que sofisticarlo todo y además nuestra experiencia nos puede engañar. Por eso hay que ponerlo en el contexto científico. Si uno mira al cielo –y eso se ha creído durante miles de años–, ve que el Sol gira alrededor de la tierra, hasta que alguien se pone a pensar que puede ser al revés, que es la Tierra la que gira alrededor del sol y alrededor de su propio eje. Para eso hace falta plantearse varias hipótesis alternativas y contrastarlas. Necesitas un método con rigor científico; si no, tienes una explicación errónea.

¿Es difícil compaginar la vida personal con la carrera investigadora?

Yo lo llevo muy bien, pero puede ser por mi propia personalidad. Hago lo que me gusta y eso no tiene precio. ¿Que tengo que compatibilizarlo con mi vida familiar y con viajes? Pues sí, pero ¿qué profesión no tiene sacrificios y esfuerzos? No se me ocurre una en la que vivas feliz sin hacer nada y cobres dinero por ello.

¿Entonces no percibes tu profesión como más sacrificada que otras?

No. El único aspecto complicado es que, como en España hay pocas oportunidades para poder vivir investigando (hay pocas oposiciones, pocos contratos, cuando hay crisis es de lo primero que cae, etc.), tienes un periodo muy largo de incertidumbre, que coincide con una etapa en la que precisamente estás organizando tu vida. Desde que acabas la carrera a los 21 o 22, hoy en día es probable que hasta los 40 y tantos no tengas un trabajo fijo. Eso te afecta al ámbito personal. Se te añaden una serie de problemas y, como tu vida no está estabilizada, eso te crea incertidumbre. La carrera del investigador se rompe continuamente por la economía. En teoría, una vez terminada la tesis, realizas una estancia postdoctoral en el extranjero, obtienes un contrato Ramón y Cajal y eventualmente accedes a una plaza. Pero luego vienen las crisis y rompen esa carrera que está planificada. Eso es distinto a decir: “Soy un sacrificado porque trabajo más que los demás, cobro poco, no veo a mi familia...”.